Sin embargo, existe un detalle en la fachada del templo que resulta curioso, y, contradice esta falta de restos romanos: en la fachada que da a la plaza, existe un Tímpano de aire Jaqués encastrado en el muro junto a la puerta del lado este (Foto de la derecha), en la fachada que da a la Plaza del Pilar.
En el emplazamiento actual de la Basílica, se sucedieron una serie de construcciones religiosas; aunque eso sí, siempre en torno a la veneración de la Santísima Señora.
En sus orígenes, justo debajo de la actual Santa Capilla, hubo un pequeño y humilde recinto donde se veneraba una imagen de la Virgen que estaba sobre una Columna de Jaspe, que (repitiendo lo dicho anteriormente), la tradición cristiana vincula a la aparición de María en carne mortal al Apóstol Santiago, en ese mismo lugar, el dos de enero del año 40 de nuestra era.
Con este dato, sobre la fecha de su aparición en Zaragoza, no se hace razonable, bajo mi opinión personal, el que las Fiestas del Pilar tengan como día grande el doce de Octubre.
Hay quien afirma que esa Columna (forrada con bronce y plata para protegerla) es la misma que hoy se utiliza para sostener la Imagen de la Virgen.
Otros dicen que la Columna actual, es un Pilar de Mármol que sustituye a aquélla original.
Ante tal disparidad de afirmaciones, muchos nos hacemos una pregunta:
¿Qué Columna o Pilar besan los devotos detrás de la Santa Capilla?...
Durante el dominio musulmán de la ciudad, en torno al año 850, hubo una Iglesia en este lugar que atendía al servicio religioso de los mozárabes (cristianos que se sumaron al Islam, pero sin abandonar su fe cristiana). Este dato lo dio a conocer un monje que pertenecía al Monasterio de St. Germain-des-Prés. Este monje se llamaba Aimonio. Decir que el mencionado Monasterio, fue fundado en el siglo VI por Childeberto.
De aquella iglesia mozárabe no se conoce la existencia de resto alguno, nada más que la información de que existió.
El primer Obispo zaragozano que asumió este cargo tras la Conquista Cristiana (D. Pedro de Librana 1118), mandó construir una Iglesia dentro de los muros, de estilo románico, a la que se llamó Santa María la Mayor.
También, y al mismo tiempo, se agrandó el pequeño recinto que albergaba la Columna de la Virgen, rodeándolo de un Claustro envolvente.
Iglesia y Santuario se comunicaban a través de un póstigo abierto en la vieja muralla romana. Es decir, el conjunto estaba separado por la propia muralla defensora de la ciudad, por lo que tuvieron que abrir este póstigo para que ambos conjuntos pudieran comunicarse.
Parece ser que en 1130 esta Iglesia ya estaba terminada, ya que, el Primer Señor de la Ciudad, Gastón de Bearn, fue enterrado, según sus deseos, junto a la Puerta de la Iglesia.
A partir de la construcción de la Iglesia Santa María la Mayor, la devoción a la Virgen del Pilar fue en aumento. Y se sabe que en un documento que el Papa Bonifacio VIII redactó a finales del siglo XIII, concedía indulgencia a los que orasen en el Santuario los días de la Virgen, del Espíritu Santo, de Santiago, de San Miguel, de San Cristóbal o de San Martín de Tours.
Muchos peregrinos acudían a venerar a la Virgen.
La construcción de esta Iglesia, no contó con suficientes recursos económicos, por lo que el edificio se deterioraba con gran facilidad. Tanto, que amenazaba ruina. De manera que, ante la importancia que estaba adquiriendo por el número creciente de devotos, se decidió mejorar la construcción, reconstruyéndola de nuevo. Obras que fueron muy lentas y que concluyeron en 1515.
La expulsión de los judíos en 1492, permitió financiar esta reconstrucción con los bienes que los judíos tuvieron que dejar.
La reconstrucción del edificio quedó en estilo gótico-mudéjar, perdiendo todo ápice del románico.
Contaba con tres torrecillas adosadas al ábside poligonal y una robusta torre a los pies.
La Iglesia de Santa María la Mayor, fue derribada en 1718; y en esa fecha se inicia la construcción de la Basílica tal y como hoy la conocemos en su estilo barroco. La cual no fue concluída hasta la primera década del Siglo XX. De hecho existen fotos (no disponibles por mí) en las que aparece la Basílica sólo con dos Torres.