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Guía de Zaragoza
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De nuestras raíces - Primera Parte -

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El Pueblo zaragozano refleja en su cultura y personalidad actual, claros rasgos de una herencia transmitida generación tras generación, que va mezclándose por la convivencia solapada, y a veces conjunta, de las distintas culturas y civilizaciones que han existido a lo largo de su dilatada historia.

Presentación de nuevos Gigantes

Alguna de estas culturas queda reflejada hoy, simbólicamente en las figuras de los Gigantes y Cabezudos que acompañan con su presencia en las fiestas mayores de Zaragoza, y en puntuales eventos.

Tal vez sea una manifestación más pagana que cultural, o un modo con el que rendir homenaje a determinadas figuras históricas. En cualquier caso, las culturas que nos precedieron quedan reflejadas así; de esta manera. Manera que se une incondicionalmente al propio folklore.

Este capítulo trata de ver las Culturas qué, según muestran los hallazgos arqueológicos encontrados hasta la fecha, nos han precedido estableciendo así nuestras raíces.

Pero... ¿Qué Culturas son estas?

Vayamos por partes:

Murallas Romanas Los restos romanos que aún perduran, ya muestran la antigüedad de Zaragoza. Aún permanecen como testimonio (y punto de interés turístico y patrimonial) las Murallas Romanas enclavadas entre al Mercado Central y el río Ebro.

El monumento a César Augusto preside este entorno situado en la Av. de César Augusto.

Zaragoza fue una importante ciudad romana. Donde el comercio y la vida ciudadana era todo un símbolo del poder de Roma, puesto que una ciudad con cerca de 25.000 habitantes, era en aquélla época, una ciudad importante.

Para decidir enclavar tal núcleo urbano, fue sin duda por la presencia del río Ebro con las ventajas que éste proporcionaba, ya que por aquél entonces, era navegable y las embarcaciones mercantiles y militares romanas accedían desde el mismo mar Mediterráneo hasta la propia ciudad.

Esto proporcionaba a Roma una ventaja sobre sus enemigos que no cesaban en intentar arrebatarles el enclave de la ciudad. Muchas guerras y batallas se produjeron entonces, y ninguna de ellas logró su propósito.

Todavía no está muy claro cual fue la primera cultura que se asentó en Zaragoza.
A pesar de los vestigios romanos que permanecen en pié, también los Íberos habían estado aquí. De ello, quedan vagos vestigios que así lo demuestran.

Y aquí nos queda la pregunta: ¿Los romanos arrebataron a los Íberos la ciudad?... O, ¿sencillamente la hallaron abandonada?.

Las continuas excavaciones que se practican al realizar una obra de infraestructura, permiten en alguna ocasión (fruto de la casualidad) encontrar restos arqueológicos. Estos restos tal vez lleguen en su día a revelar todas nuestras dudas y preguntas.

El caso más reciente en cuanto a descubrimientos arqueológicos nos referimos, es cuando hace unos pocos años se quiso realizar una obra en el Paseo de Independencia para construir un gran aparcamiento subterráneo.
Fue entonces cuando al excavar para su construcción aparecieron unos importantes restos de civilización Árabe. Una completa ciudad aparece en este subsuelo. Sin embargo, nadie ha proseguido las excavaciones y el enigma acerca de qué hubo allí, continúa. Entonces parece ser que decidieron enterrarlo de nuevo; es de suponer que el perímetro de tales restos es muy amplio, y, probablemente afecta a numerosos edificios construídos en el propio Paseo de Independencia. Con lo cual, el daño que se causaría al actual corazón de Zaragoza, sería mayor que los beneficios que pudieran derivar de la exploración del subsuelo. El tiempo venidero, sabrá qué hacer en su momento.

Teatro Romano Otro hallazgo, también puramente casual, pues no se tenía conocimiento de la existencia de unas importantísimas ruinas romanas, se produjo en 1.973 en la calle Verónica.
Se derribó un edificio con intenciones de levantar uno nuevo; ¡Cuál fue la sorpresa cuando se toparon con lo que se creían simples pasadizos subterráneos!... Lo que se halló fue, ni más ni menos, que los restos de un impresionante Teatro Romano. Enseguida se decidió suspender la construcción del edificio, y dedicar los esfuerzos a rescatar ese valioso recuerdo de nuestro pasado. Ese trozo de nuestra historia.
Hoy podemos disfrutarlo visitando el Museo creado para tal fin.

Probablemente la cultura más reciente es la musulmana.
El Puente de Piedra, cuya ubicación original fue trazada por los romanos, es obra musulmana. Este puente ha sido reconstruido bastantes veces a lo largo de varios siglos. El río Ebro, siempre ha sido un río muy bravo. Importantes avenidas de agua consiguieron derribar los Puentes una y otra vez. Finalmente su construcción perdura en la actualidad.

Y los puentes sobre el Ebro son (y fueron) de suma importancia, ya que ambas riberas de la ciudad son muy activas, y precisan estar comunicadas con facilidad.
Hoy, Zaragoza cuenta con varios puentes importantes:

Puente de Piedra

El Puente de Piedra es, por su historia, todo un símbolo de la ciudad y un importante monumento patrimonial.

Puente de Hierro

El puente de hierro, cuyo nombre actual es Puente del Pilar, fue ampliado con dos tramos a los lados para el tráfico rodado (uno para cada sentido de la circulación), permaneciendo el original (en el centro) para uso peatonal.

Puente de Santiago

El puente de Santiago, comunica el centro de la ciudad con importantes carreteras tomando dirección a Huesca y Barcelona. Se trata del tercer puente con que contó Zaragoza. Puente de reciente construcción, ya que lo fue a mediados del Siglo XX.

El puente de la Almozara, el del cuarto cinturón, el de ferrocarril, y los nuevos puentes que ahora se están construyendo conforman una gran infraestructura para cruzar el río y comunicar las dos riberas de la ciudad.

Tras este inciso sobre nuestros puentes, retomaremos las culturas que en Zaragoza se han sucedido (y en ocasiones, como se verá, mezclado y convivido entre ellas).

La época visigoda estuvo presente en Zaragoza. Le sucedió la musulmana durante cuatro siglos, aunque también, al mismo tiempo, cristiana y judía, eso sí; éstas con sendas minorías.

En poco tiempo la mayoría fue conquistada por el cristianismo, que también convivió con judíos y musulmanes, quienes quedaron en minoría.
Esta etapa, (la más reciente) fue la más duradera. Durante muchos siglos fue la personalidad de Zaragoza tras su conquista por el rey Alfonso I El Batallador, allá por el año 1118. (A partir de entonces comenzó -o continuó- la larga guerra contra los moros hasta expulsarlos del territorio español, que se habían apropiado tras sendas invasiones musulmanas)

Todas estas culturas, necesariamente han influido en la actual personalidad de los zaragozanos. Todas han dejado su huella y su intervención. Y el fruto de ello, ya lo hemos mencionado, es una fuerte personalidad muy determinada y con rasgos propios y singulares; tanto en el propio carácter de las personas, como en su gran hospitalidad hacia sus visitantes.

De la cultura judía quedan muy pocos restos. -Lo que no significa que más adelante no puedan hallarse más restos judíos-.

El legado monumental de todas estas culturas, es muy importante en Zaragoza. La ciudad cuenta con numerosos edificios, construcciones y monumentos de estas culturas y épocas, que, dicho sea de paso, se conservan en muy perfecto estado.

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